17 de octubre de 2006

¡EXCLUSIVA!: El verdadero origen de Aznar

Tras duros meses de investigación, realizada por valerosos corresponsales de este humilde Blog enviados especialmente a lejanas montañas, he cerrado una árdua investigación que me ha tenido absorbido largo tiempo, y que ha culminado con un documento gráfico único, de un valor histórico y periodístico incalculable, acerca del origen real de José María Aznar López, si es que ese es su verdadero nombre (dato éste que ya os adelanto que el presente reportaje pone seriamente en duda, por no decir que lo descarta absolutamente). El punto de partida de esta noticia se halla en un soplo obtenido hace casi un año a través de un misterioso mensaje en clave recibido en un extraño mail. Aquí y ahora, queridos lectores, os desvelo las claves y enigmas de esta investigación, en rigurosa exclusiva.

Así las cosas, a finales del otoño pasado llegó a mi correo electrónico un mensaje cifrado mediante un complejo sistema de encriptación que, una vez descifrado, rezaba lo siguiente:

"El Cid de las Azores no nació en el Reino. En Neville encontraréis la raíz"

El curioso mensaje se convirtió en una auténtica obsesión para mí, al punto de pasar largas noches en vela. Decidido a saber su significado, y tras descartar un origen burlesco del mensaje, así como que su autor lo escribiese bajo las influencias de algún tipo de sustancia psicotrópica (o de varias a la vez), me puse manos a la obra para llegar a la comprensión total de esa clave. Así, descarté de inmediato que el mensaje versase acerca de D. Rodrigo Díaz de Vivar, pues no encontré en los archivos confirmación alguna de la estancia del Campeador en las famosas islas lusas, ni siquiera después de muerto. Pensé, entonces, que la primera clave se hallaba en Las Azores, y no en el héroe medieval.

Recordé así que cierto personaje, que intervino en la llamada Foto de las Azores, gustaba en tiempos de vestirse como el famoso héroe castellano, a fin de asombrar a propios y extraños y prepararse para convencer en un futuro al mundo entero de que la amenaza islámica existe, y nos pone a todos en peligro. He aquí el documento gráfico que me hizo comprender que el críptico mensaje no se refrería a nadie más que no fuera el antiguo líder del PP:

Podéis imaginar, queridos lectores, cuál era mi estado de excitación. Parecía que alguien trataba de decirme que el origen de José Mª Aznar no era el tan conocido por todos (Madrid, 25 de febrero de 1953), y que algo oscuro se nos estaba ocultando sobre su pasado.

Ansioso por decubrir hasta dónde llevaría el hilo del que acababa de tirar, traté de desvelar a qué se referiría el confidente al remitirme a algo o a alguien llamado Neville. Junto con mis colaboradores, peiné concienzudamente toda la obra escrita y cinematográfica del genio español Edgar Neville sin encontrar nada relevante, y descartamos así mismo que la compañía química Neville pudiera revelarnos algo interesante. Vencidos anímicamente, de forma casual vino a nuestra mente el nombre de Katherine Neville, escritora norteamericana cuya obra más famosa es El Ocho. ¿Y si la respuesta se encontrase allí? Es un libro que trata sobre un misterio antiquísimo, oculto tras un ajedrez que según la leyenda perteneció a Carlomagno y que en sus piezas encierra una fórmula que abre las puertas a un poder superior. Mi estómago se encogió y mis vellos se tornaron escarpias: un misterio sobre el origen de Aznar, encerrado en un libro sobre otro misterio. Parecía que había dado en el clavo.

Un primer equipo de enviados especiales pasó semanas enteras en Linares, estudiando la vida de los grandes maestros del ajedrez de todos los tiempos, en busca de la conexión. ¿Sería realmente Aznar pariente de Bobby Fischer? ¿Procedería de Baku, capital de Azerbaiyán, como Kasparov? Los esfuerzos fueron en vano. Nada había que nos permitiera establecer un nexo entre Aznar y algún punto en la historia de tan noble juego.

Una vez más estaba equivocado. Los árboles me impedían ver el bosque, que es lo que pasa cuando uno se queda en lo fácil. Releyendo la novela, mis colaboradores y yo hicimos un recorrido por el viaje que emprende su protagonista hasta hallar el misterio oculto en el ajedrez, y pensamos que nada perdíamos si hacíamos lo mismo. Atlas en mano, vimos que el hallazgo tuvo lugar en el desierto argelino y en la zona conocida como El Tassili (Tassili N'Ajjer), enclave prehistórico mítico donde campan a sus anchas los legendarios tuaregs.

Cada vez estaba más nervioso. ¿Y si fuera ahí? ¿Y si al igual que en la novela, se hallase allá la raíz de nuestro misterio? Entonces y solo entonces, caímos en un dato que se reveló luego esencial: ¿Por qué precisamente el mensaje cifrado se refería a Aznar como El Cid? ¿Había oculto un motivo más allá de la foto antes reproducida? Pues sí, amigos. Famosas fueron las gestas de El Cid contra los almorávides (confederación de tribus bereberes en aquellos tiempos), y la novela de marras termina su búsqueda en pleno desierto de Argel. Además, Josémari hace años que se autonombró defensor oficioso a ultranza del imperio occidental contra las hordas yihadistas. Aquello no podía tratarase sin más de una casualidad. Todo coincidía y llevaba al mundo norteafricano. Allí debía estar la respuesta final.

Recabando fondos a través de diversas fundaciones, organizamos un destacamento informativo cuya misión era clara: encontrar un nexo entre Aznar y el desierto argelino y sus tuaregs. ¿Qué extraño hallazgo nos esperaba? ¿Haríamos temblar los cimientos de la Historia? Al cabo de unos meses lo hemos sabido.

El pueblo tuareg habita en la zona central y occidental del Sáhara y el norte del Sahel. Para los miembros de esta tribu, el Sáhara no es un desierto, sino varios unidos que reciben el nombre de Tinariwen (los desiertos). De entre los desiertos del noroeste de África, destaca el de Tenere, puediendo citarse otros muchos más, que ellos diferencian en función de su aridez y orografía: Adrar, Tagant, Tawat (Touat) Tanezruft, Adghagh n Fughas, Tamasna, Azawagh, Tassili N'Ajjer, y un largo etcétera, hasta el desierto de Libia. Hercúlea tarea nos esperaba, por no decir imposible.

Buscamos, buscamos y rebuscamos. Pasamos largas y frías noches en el desierto, plenamente integrados ya en las tribus nómadas de la zona, compartiendo penurias y fatigas. Visitamos oasis y los más áridos parajes. Y nada. Nadie podía aportarnos dato alguno. Sin embargo, cuando ya habíamos decidido abandonar y dejar atrás nuestras aspiraciones y el esfuerzo de meses, encontramos una ayuda tan inesperada como decisiva. Empaquetando nuestro escaso material de viaje, de la alforja de uno de los camellos que nos acampañaban cayó a la arena una fotografía de Aznar que llevábamos con nosotros para que nos iluminase en los días de desolación, así como para enseñarla a los lugareños en busca de algún resquicio para la esperanza. Abdul, nuestro más fiel guía se agachó a recoger la foto para devolverla a su lugar y, para sorpresa de todos, al mirar la imagen soltó un escalofriante grito que aún debe resonar por alguna de las formaciones rocosas que caracterizan aquella parte del desierto. A medio caballo entre señas y las cuatro palabras de español que sabía, por ser descendiente de un servidor de las Regulares Indígenas que combatieron en la Guerra Civil, nos hizo entender que esa foto era de alguien clavado a un primo lejano suyo que vivía en un campamento tuareg... ¡¡sito precisamente en el desierto de Tassili N'Ajjer!! Tratamos de hacerle ver que eso era imposible, y que el sol le debía haber jugado una mala pasada y, sin embargo, su insistencia hizo que nos decidiéramos a acompañarle a esa zona, pues poco teníamos que perder ya (salvo el poco dinero que nos quedaba), a ver de qué narices nos quería hablar.

Dos días después, siguiendo la pista de tal tribu, dimos con ellos. Os aseguro que lo que allí vimos y oímos nos heló la sangre. Aún me pongo nervioso cuando lo rememoro, ya lejos de la arena y del abrasador sol. Así, conocimos la historia de Annuar, un niño descendiente de un linaje noble de los tuareg venido a menos, que fue dado en adopción por sus paupérrimos padres a un español que por aquel entonces se hallaba en territorio tuareg de vacaciones, en la esperanza de que éste pudiera ofrecerle un futuro mejor. Aún hoy, los parientes de ese niño vagan por las dunas de esos parajes echando de menos a la criatura, y preguntándose cuál habrá sido su suerte. Y entre esos parientes se halla su hermano gemelo, Abdel, que no es otro que el primo lejano de nuestro fiel guía, y que fue el narrador de la historia del niño perdido, y ahora hallado.

Así pues, supimos que nuestro ex-Presidente, azote de los islamistas y adalid de los valores de la Reina Isabel La Católica, desciende en realidad de una tribu nómada del Sáhara, perteneciente por tanto a las raíces del mundo bereber. Cuán irónico es el juego del destino. Espero con ansias que el resultado de esta investigación se convierta en una reflexión por parte de FAES acerca de sus líneas de pensamiento, y que el Sr. Aznar decida quitarse esa máscara que su subconsciente, aturdido ante un pasado que pugna por salir a la luz, le ha hecho vestir, y así se convierta en garante de una nueva Aliánsar de las Civilizaciones (perdón por el chiste malo...).

Os diréis que esta conclusión no tiene ni pies ni cabeza, y que habéis perdido el tiempo leyendo este ladrillo para encontraros con una idea absurda y poco sólida. Para los escépticos guardo las dos pruebas definitivas: En primer lugar y cerrando el círculo de la investigación, hemos deducido que ese español que generosamente decidió adoptar para su familia al niño Annuar (si es que hasta su verdadero nombre guarda cierto parecido con el apellido de adopción), se trata en realidad de Manuel Aznar Zubigaray, abuelo del ex-Presidente del Gobierno y que, para más casualidades, ocupó el cargo de embajador español en Marruecos (de ahí si presencia en la zona).

La segunda prueba es la esencial, y espero que disipe las dudas del más reacio a creer la verdad que aquí revelo: Ante todos vosotros, el vídeo que personalmente grabé de Abdel (hermano gemelo de nuestro Josémari) en el que, con una sonrisa realmente conmovedora y emocionante ante el hallazgo de su querido hermano perdido, envía recuerdos a Annuar y le pide que se tome un copazo a su salud y a la de toda su familia tuareg. No cabe la más mínima duda. Es él.

(N. del A.: Únicamente hay un misterio no explicado en toda esta historia: ¿quién coño es el tipo que, en el vídeo, pasa por detrás del gemelo de Aznar, vestido de ciclista? Os aseguro que no estaba allí cuando las imágenes fueron tomadas, y ha sido al ver la grabación cuando se ha manifestado. Espeluznante, ¿verdad? Sobrecoge contemplar la aparición de esa alma en pena, pasando por delante de nuestras narices sin inmutarse ante nuestra presencia. Grandes incógnitas existen en esa zona dejada de la mano de dios. Una copia del vídeo ha sido convenientemente remitida a Iker Jiménez, y me consta que preparan un especial sobre el tema ¿Espíritus cicloturistas en El Tassili?, una vez que su equipo se haya sobrepuesto de la impresión).

11 Comments:

Blogger mami patatil said...

Estimado Aüre,

tamaño descubrimiento hace temer por tu vida, ten cuidado con los esbirros de Federico, no aceptes ninguna invitación a Terra Mitica por lo que más quieras

10:14  
Blogger Asturcantino said...

Incomensurable. Gran labor de investigación. Debemos hacer que el mundo entero tenga acceso a este documento, en especial los muchachos de la Universidad de Georgetown y otros think tank neocon. Así que propongo un "Google bombing" como el que le han hecho a G.W.Bush (teclea "miserable failure" y escoge la opción "Voy a tener suerte")

21:29  
Blogger El gran pepino said...

Virgen santa. Esto lo explica todo... bueno, o casi. Todavía quedan varios bujeros y enimmas entorno al 19A. Pero tu aportación nos es valiosísima. Que dios te bendiga.

19-A lomojó

20:02  
Blogger Aurë said...

¡Canastos! Un nuevo contertulio, y con blog surrealista propio.

Me puede la curiosidad... ¿Será uno de los tvsunderos?

Bienvenido, y gracias por el link en tu blog.

20:34  
Blogger natxox said...

¿Hay algún presidente de partido de la oposición cuyo deporte favorito sea el ciclismo?
Tal vez eso nos pueda dar una pista de quién es el fantasma.
Por otro lado también hay teorías sobre el linaje Aznar que se remontan a miles de años.

21:35  
Blogger El gran pepino said...

No sé quienes son los tvsunderos. Ahora el que tiene curiosidad soy yo. En cualquier caso, llegué a tu blog a través de E., que te dejó un comentario el otro día. Y tu entrada sobre Aznar venía al pelo para el blog de los Pezones Blancos, que es, como habrás comprobado, una parodia de los Peones Negros (los conspiracionistas zumbaos del 11M).

1:11  
Blogger Aurë said...

Vaya, vaya... así que E. me va haciendo publicidad por ahí, ¿eh? Así me gusta, solidaridad entre los murcianicos.

Todo un placer recibirte en este blog. Espero que sigas visitándolo de cuando en cuando.

9:50  
Blogger mami patatil said...

Eso eso, haciendo la pelota a los contertulios novatos...mientras sumes en la ignoracion a tus seguidores leales...sniff sniff

17:36  
Blogger Aurë said...

Lo que hay que oír...

P.D.: Por si no os habéis dado cuenta, el objeto de este comentario no es otro que tratar de llegar a los 10 comentarios en esta entrada, algo aún no experimentado en este blog. ¿Algún alma caritativa que se presente volutaria para escribir el décimo comentario?

21:42  
Blogger Evaristo said...

Venga va, te lo escribo yo. Y así te resuelvo el misterio de El Gran Pepino...

20:02  
Anonymous Anónimo said...

debeis transmitir estos datos al plural.com,el periodista sopena os estara agradecido

15:10  

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